Mi nuevo artículo en Literofilia, en mi columna Lo demás es ficción, sobre la ligereza con la que algunas personas opinan sobre literatura, algunas veces con el corazón o con el estómago, pero se han visto casos de opinar sobre literatura también con el hígado o desde el peso de una bolsa solidaria. Hay de todo:

En las clases que sirvo en la universidad, durante los primeros días suelo sondear a mis estudiantes acerca de sus ideas respecto a la literatura. Me interesa, por ejemplo, saber cómo entienden el asunto de la interpretación de un texto literario. Saberlo me resulta útil, no sólo para efectos del desarrollo de mis clases sino también para entender mejor la percepción general que la gente tiene acerca de la literatura.

Esta percepción general suele estar bastante equivocada. Hay quienes piensan, por ejemplo, que cada quien puede interpretar un texto literario desde la mera intuición, que para interpretar un texto literario basta con atreverse a hacerlo, que hay absoluta libertad en la elección de los significados, que la literatura es una cosa que cada quien entiende como quiera, y desconocen que aunque la literatura no sea una ciencia sino un arte, también tiene su teoría y unos fundamentos que se acercan a lo científico. La Historia de la Literatura, la Teoría de la Literatura, la Crítica Literaria y la Literatura Comparada son campos de estudio que, obviamente, no constituyen materia de consideración y mucho menos de discusión entre los defensores de la interpretación caprichosa de los textos literarios.

Pueden leer el artículo completo con un clic aquí: Lo demás es ficción. Literofilia.

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