Juan Becerra me entrevistó para la revista mexicana Desocupado, luego de leer mi novela Los días y los muertos.

Como lector de novelas aprecio cuando el autor nos cuenta la historia de una manera en la que nos motiva a entrar en ella más allá de lo que tiene que ver con la anécdota contada. Para mí, las buenas novelas son una conjunción equilibrada entre anécdota y trama. Me aburren terriblemente esos relatos que sólo son anécdota y que no aspiran a nada estéticamente. Con esa idea, quise contar la historia del periodista López y del escritor Rodríguez Estrada de una forma en que los lectores mantuvieran su atención hasta el final, asumiendo, de algún modo, la curiosidad del primero y las angustias del segundo. Para lograrlo, recurrí a una estructura narrativa que combinara distintos formatos, desde la nota periodística hasta el diario personal, pasando por la metaficción, y recurrí también a ciertas técnicas narrativas que le permitieran al lector una experiencia alejada de las tradicionales historias lineales con finales sorpresivos.

Pueden leer la entrevista completa entrando por aquí.